jueves, 3 de octubre de 2013

Mi primer día de lluvia sin parar

Bueno, lo de ayer con el wifi fue una pelea. Además que aquí el internet funciona vía satélite, y si las nubes se ponen "pesadas" pues adiós a la conexión. Pero suerte que pude guardar la entrada y publicarla hoy sin problemas.

Perdonarme si estos días ando algo espesa. Porque entre unas cosas y otras no he tenido descanso en más de una semana, entonces mi cabeza y mi cuerpo se resienten. 

Madrugón del quince con los gritos del pequeño. Creo que no me haré a la idea. Lo normal es que a un niño se le peguen las sábanas, no? Me levanté de un salto para ayudar a vestirles y a darles el desayuno. Están como una hora y algo más esperando a que venga el bus a recogerles.

Después a ordenar y recoger. Menos mal que se supone que una au pair tiene que hacer tareas leves de la casa, eso sí, siempre en relación a los niños. Ordenar juguetes (estoy enseñando al pequeño a recoger), hacer camas, prepararles el almuerzo (desayuno) y ocasionalmente hacerles la cena, que ellos lo llaman el "tea", tiene lógica porque con la tontería los niños cenan casi a la hora del té, jajajaja. Cuando estábamos con la abuela, ella lo llamaba "supper" (es una forma de decir cena, como "dinner" o "meal"). Supongo que depende la ocasión cambia.

Por cierto, os lo dije. Estoy echando de menos estar en casa de la abuela. Con ella me lo pasaba bien el rato que no estaban los niños. Me contaba cosas de su familia, historias. En resumidas cuentas, como una abueleta que cuida a su nieta mayor, jajajaja. Supongo que la semana que viene la veré.

Esta mañana después de tenerlo todo listo y hablar un rato con Javi (te echo de menos, demasiado), aunque seguía lloviendo a ratos decidí ir a dar un paseo. No hacía frío, pero yo iba mega preparada, total, luego para pasar calor. Llevaba unas botas de agua, que me han prestado para estar aquí, así que no había peligro en pisar agua o barro.

Esta vez no quise ir al lago, en parte porque no se puede pasear por la orilla como se pasea por la playa, hay vallas, ya preguntaré si son privadas o qué. Tengo mucho que explorar mientras consiga que alguien vaya a  Perth o a otra ciudad, y aprovechar el viaje. Así que seguí el camino de la carretera en dirección noreste a Aberfeldy.

Os aviso que iba haciendo foto a todo lo que me parecía interesante. Algunos ya sabéis lo aburrida que soy con eso de hacerle fotos a los paisajes, o a los edificios en las ciudades. Y que no soy muy dada a hacerme autorretratos. 

La casa de los vecinos


Tengo que preguntar si antiguamente era una escuela. Porque en la entrada tiene el nombre de la escuela vieja.





 Las cosa que hace la lluvia...Me encanta!


Y no muy lejos de casa, hay un pequeño cementerio. No entré porque en la puerta hay una nota que dice que el ayuntamiento de Aberfeldy no se responsabiliza de los daños que puedas tener si entras y caes en algún agujero, que siempre es bajo la responsabilidad de uno mismo.




 Estas casitas son las que hay cercanas a la nuestra. Por cierto, en la cabina de teléfono no hay teléfono. Pero como hace bonito...






Casa que distribuye el correo por esta zona. Aunque no todo. Porque hoy en día casi todo viene de fuera si compras por internet.


Algunas gallinas en frente de la casa...


Y me quedé alucinada cuando a unos pocos metros más oía un gran estruendo. Era agua bajando! Era un torrente brutal, iba con una fuerza y una rapidez increíbles. Ese agua va a parar al Loch Tay. Me he dado cuenta que además de este río, hay muchos pequeñitos que van a parar al lago.


Esta casa que aparentemente parece de un tamaño normal de frente...cuando se ve de lado es inmensa! Hace U. Y también me he dado cuenta que muchas casas por aquí tienen algo característico y es ese adorno rojo. Los bordes de algunas zonas pintadas en rojo, es curioso, porque en algunas casas está pintado de forma basta y no queda bien pero en esta no queda mal.



Lisaaaaaa me dijiiiiisteeee que me queríiiiiiaaaaas! (coña de la serie de los Simpson cuando veo a las ovejas). Algunas de ellas me miraban con cara de: qué quieres, guiri? Estamos aquí tranquilas pasando el rato. Y luego eso hace que me acuerde también de la película de ovejas asesinas, una película malísima, por cierto.



Aquí más fotos del camino. Es maravilloso ver tanto color verde,  y mezclado con el marrón del otoño. La espesura que tiene la vegetación. Alguna que otra vista del lago. Es impresionante.








Y con la última foto os doy las buenas noches. Mañana os pongo la foto de las "cupcakes" que hicimos esta tarde los niños y yo. La mediana se volvió loca de contenta cuando la acabamos. Se enganchó a mí para darme las gracias.



Bona nit.

3 comentarios:

  1. Qué fotos más bonitas, mate. Al ver la de las vacas me he acordado que, cuando fui a Inglaterra, me contaron cómo predecir el tiempo por el comportamiento de las vacas. Decían que cuando las vacas se acostaban en el suelo de esa manera, aunque hiciera sol, es que iba a llover. Se ve que lo notan, y tratan de mantener el espacio bajo ellas seco. ¿No es curioso?

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    1. Gracias, mate!!! Eso es un dato muy importante sobre para sobrevivir aquí. Puedo ver las vacas de la granja de al lado desde el salón. Ahora veo que la mayoría están de pie. Hay una sentada, eso qué querrá decir? jajajaja.

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    2. Esa es la pesimista del grupo xD

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